Cómo sacar el máximo partido a tus joyas en verano

Cómo sacar el máximo partido a tus joyas en verano

El verano es la estación ideal para sacar tus joyas y complementos del joyero. Las calles se llenan de camisetas con escotes, tirantes, espaldas al descubierto, y peinados recogidos. Llevamos minifaldas, mangas estrechas y cuellos abiertos.

Nuestra piel bronceada combina como nunca con collares, pulseras, relojes o pendientes brillantes. En dimequemequieres.net sabemos que te mueres por presumir de joyas, así que aquí te damos unos tips básicos para que seas la envidia de las vacaciones.

Joyas para looks de verano

Las joyas y complementos son un reflejo de tu personalidad y de la época y ambiente en el que te mueves. Al igual que no es lo mismo llevar joyas en invierno (más pesadas, ocultas entre los pliegues de la ropa…) tampoco es lo mismo llevarlas una noche de verano húmeda que una cálida mañana. Te recomendamos nuestras joyas elegantes y distintivas para los looks nocturnos. Si eres la invitada de una boda o evento, ¡te preguntarán seguro! Para tu outfit diario, apuesta por sortijas naturales, con relieves discretos y piedras preciosas, que te den un aire liviano y colorido.

El oro destaca en verano, se convierte en protagonista, y combina con la piel dorada por el sol, ya sea amarillo, blanco o en otro tono. Los diamantes brillan más que nunca y te darán una apariencia muy glamourosa.

Las joyas y la temperatura veraniega

En las vacaciones solemos estar más cansados y desatendemos algunas de nuestras rutinas habituales. Ante el desorden de horarios, podemos no tener en cuenta que en verano hay cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche. Tenemos que tener cuidado en el caso de joyas como los diamantes, que aunque no se rayen y resisten muy bien las condiciones adversas del clima, se pueden resentir si no los protegemos del calor o el frío excesivo.

Recuerda que las joyas y los complementos es lo último que te debes poner, justo antes de que salgas de tu casa o del alojamiento turístico, y después de que hayas terminado con tu rutina facial: crema hidratante, maquillaje, etc. Espera a que tu piel esté suave, lisa y seca, antes de ponerte tus piezas de joyería, ya que dependiendo del material pueden verse afectadas también por el sudor o por el contacto con la piel.

Es importante que después de ponerte tu colgante, reloj, pulsera, o anillo, no te apliques productos cosméticos, laca o colonia. ¡Olvídate de poner perfume sobre tu joya favorita!

Joyas en la playa, río o piscina

Mucho cuidado con darte un chapuzón improvisado con tus joyas puestas. El agua salada y el agua clorada pueden dañar tus joyas irreversiblemente a nivel de brillo y color, tanto las de buena calidad, como tus piezas de bisutería de abalorios o madera.

Joyas limpias en verano

Para cuidar de tus joyas en los meses estivales y que sobrevivan brillantes y puras a las vacaciones, recuerda limpiarlas bien, con agua y jabón, antes de colocarlas en sus envases originales. Si no los tienes, también sirven bolsas individuales de gamuza u otro tipo de tela.

Y si accidentalmente te metiste con tus joyas a la plaza o a la piscina, somételas a una limpieza profesional.

Ante todo, es importante la protección y la prevención. Si quieres lucir tus joyas, no solo en estas, sino también en las próximas vacaciones, intenta evitar llevarlas si vas a realizar planes acuáticos o deportivos. No solo se oxidarán y ennegrecerán más fácilmente al contacto con tu sudor o crema solar, sino que habrá un riesgo muy alto de que las pierdas o te las roben. Nuestro consejo: ¡déjalas en el joyero!

Aunque todas las joyas requieres unos cuidados mínimos básicos, cada tipo de piedra o material tiene, por supuesto, una serie de especificaciones. Por ejemplo, si tu brazalete, pulsera, colgante o cadena es muy antiguo, deberás tener el doble de cuidado, incluso aunque sea de oro amarillo, material generalmente muy resistente. No es lo mismo que una joya de oro blanco, generalmente está bañada en rodio, y cuyo brillo puede decrecer dramáticamente por el sudor, la sal o el cloro. Probablemente otro de tus complementos favoritos sea de plata, y este es un material también muy sensible a la arena y a la sal marina.

Si prefieres materiales más resistentes, a los que puedas prestar menos atención, te recomendamos los diamantes, que apenas requieren cuidados. Nuestro único consejo sería que no los saques para actividades físicas de ocio, ya que podrían romperse si se someten a un golpe fuerte.

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